domingo, 15 de marzo de 2009

Tabaco

El otro día puse un ejemplo macabro de los mensajes de las cajetillas. Gracias a Dios, en los bares hay mayor cordura con todo esto. Y como no puede ser de otra manera en manos de Dios y su voluntad estamos.


1 comentario:

Salobrar dijo...

Me parece genial, y con un sentido del humor estupendo.